A dónde vas...


A veces, solo a veces, me da por pensar que esto no nos va a llevar a ninguna parte.
Que él tiene todo perfectamente planeado y que nada queda al azar, que prepara cada detalle, que lo piensa en frío y luego, cuando llego, pone en marcha su plan macabro, y disfruta cómo me soprendo de todo y finalmente entro en su juego.
A veces me da la impresión de que camina lentamente de vuelta a su casa, se sienta satisfecho y se ríe un momento de mí, pues sabe que voy recogiendo las migas que él va dejando tiradas en el camino.

Free Falin' (John Mayer)

Parece ser el hombre de hierro, inquebrantable, imperturbable.
Sin embargo, un día se sentirá un poco solo, se detendrá y mirará hacia atrás, y entonces entenderá que por un momento lo tuvo todo, y no lo valoró lo suficiente. Y en sus oídos sonará: "I'm a bad boy 'cause I don't even miss her, I'm a bad boy for breaking her heart" 


Voltéate una vez más

Él se despidió con un beso en la mejilla, ella se volvió al instante.
Caminaron unos pasos en direcciones opuestas, y entonces el gritó:

"-¡Chao!"

Ella se volteó a mirarlo, mientras él se despedía con la mano. Él siguió su camino y ella se quedó mirándolo mientas se alejaba. Sonrió y entonces él se giró sin saber que ella seguía ahí. Ambos rieron, se despidieron por última vez y siguieron sus caminos. 

Ella sonreía. Luchó contra su impulso por voltearse una vez más, quién sabe si él lo hizo también.

Quizá algún día encuentres a alguien

Y te enamores.
Tal vez sea de su sonrisa o de su mirada, tal vez de la manera torpe que tiene de caminar.
Tal vez de su voz, de su manera de hablar o de la forma en que calla.
Quizá te enamores de su nariz, de sus orejas, de sus manos o de sus pies,
de cómo se revuelve su pelo en el viento, de su sencillez,
de sus quejas constantes o quizá de su risa estridente.
De la forma en que te mira, o en que la miras tú. De los momentos que te entrega.
De la forma en que te entiende y en que te hace sentir único,
de sus inseguridades, de sus preguntas o de sus miedos,
de sus movimientos atropellados, de la forma en que tiembla cuando la tocas,
de cómo te busca en cada abrazo o de cómo no te quiere soltar.
De su llanto silencioso, de su afán por parecer fuerte,
de sus ganas de luchar o de las luchas que ha perdido.
De su pasado, de su futuro, de tus días junto a ella,
de la forma única en que alegra los momentos, 
de cómo te hace querer estar junto a ella otra vez.

De  su manera de decir "te quiero", o de la forma que hace que quieras decírselo,
de la manera en que te admira, en que aprende de ti,
de lo mucho que se parecen, de las historias que comparten,
de la manera en que adivinas siempre lo que quiere decir.
De su forma de querer, de sus ojos inocentes, de su inmadurez.
De su vocabulario estrecho, de sus muletillas,
de las veces que repites algo que ella ha dicho antes.
De sus intentos, de sus frustraciones o de sus logros,
de sus sueños o de tus ganas de compartirlos,
de la forma en que cree en ella porque tú lo haces,
o la forma en la que simplemente cree en ti.

Tal vez te enamores de sus hombros, de sus piernas o de su cintura,
de la manera en que la extrañas, o de esa sensación cuando vuelves a verla.
Tal vez simplemente te enamore la forma en que brillan sus ojos
cuando estás cerca de ella, completando su mundo,
haciéndola feliz.
Sea cual sea la razón por la que te enamores, cuando lo hagas, cada parte que resta de ella será perfecta para ti, y hallarás la forma de que encaje contigo.