Sloom

El mar le dijo adiós a la orilla para que el sol no notara el alga marina que envolvía sus brazos a tu alrededor.

La alfombra en mi mejilla se siente como el césped de otoño, y corro a través de los altos árboles con tus manos persiguiéndome.

Los libros que mantengo en mi bolso están llenos de tus historias, que he construido a partir de un pequeño sueño mío, una pequeña pesadilla tuya.

Para tomar este riesgo, para perdonar y olvidar, y ser un mejor hombre.

Así que ámame, madre
y ámame, padre
y amen a mis hermanas también.

La silueta del gato, tan grande como un monstruo, en esta jungla de concreto con las luces de la calle colgando de sus cabezas

Así que haz tu último pedido antes de que te abandone, y me encuentre con tus ojos por primera vez, por última vez.

Así que ámame, madre
y ámame, padre
y amen a mis hermanas también.
Así que ámame, madre
y ámame, padre
y amen a mis hermanos también.




Conocí a un hombre hoy y él me devolvió la sonrisa. Ahora son pensamientos como éste los que me mantienen en pie.
Después de todos nos hemos puesto límites de velocidad en las ganas como si se pudiese dar un beso con las manos en la espalda. Nos lo hemos prohibido todo y que te prohíban algo es que te concedan el permiso para hacerlo a escondidas.

Somos rebeldes y un poco hijos de puta porque el mundo nos ha hecho así, de poetas y maleducados.


Piensa que las personas son como el vidrio. Es bonito mirarlo pero si lo rompes, se vuelve peligroso al contacto con la piel.
Procuro olvidarte
siguiendo la ruta de un pájaro herido.
Procuro alejarme
de aquellos lugares donde nos quisimos
Me enredo en amores
sin ganas ni fuerzas por ver si te olvido
Y llega la noche y de nuevo comprendo
que te necesito.

Procuro olvidarte
haciendo en el día mil cosas distintas.
Procuro olvidarte
pisando y contando las hojas caídas
Procuro cansarme
llegar a la noche apenas sin vida
Y al ver nuestra casa tan sola y callada
no sé lo que haría...